La Navidad es la expresión en este mundo occidental del comienzo de un nuevo período en el que todos deseamos paz, amor, armonía bondad y salud para todos los habitantes de este mundo en nuestras y en otras latitudes aunque en algunos lugares de esta tierra en la que cabemos todos, solamente cambie la fecha y la creencia, pero que en esencia, somos iguales.

La Navidad además de ser también sinónimo de Paz, hace frente a una lucha encubierta en la que vivimos desde hace milenios y la que actualmente está dando sus últimas bocanadas, sacando su más amplio despliegue del equivocado llamado “mal”. 

Cada Navidad deseamos que el próximo año sea de ventura, esperanza y sobre todo que el amor verdadero y llegue no solamente a nuestra familia y a los seres queridos, sino a toda la humanidad que también debe ser amada; recordándonos que en esta fecha se regocija uno por la llegada del “Amor”, enseñado hace ya más de 2000 años según nos dicen, por un “Gran Avatar” que todos conocemos y que no diré su nombre, pero que es conocido por todas razas y credos de una u otra manera de acuerdo a sus creencias.

Este “Amor” que nació con el planeta y nunca debió abandonarnos, se recuerda por la huella que dejó en nuestro universo y en el círculo en el que fue aceptado, donde vivió, enseñó, y propagó la importancia de la justicia y de la igualdad entre los hombres y añadiré, de buena o peor voluntad, devolviéndoles la armonía universal y reviviendo sus leyes, y durante el tiempo que estuvo entre nosotros infundió en lo físico y en lo espiritual, para el que las quiera usar, aunque con el tiempo se hayan deformado o transfigurado sin querer entrar en el porqué, el busca encuentra, la esencia de lo que es el  “Amor” que llegó y se propagó en este planeta.

En este momento, nuestro mundo por el ambiente que nos envuelve, pareciera que quiere tapar el verdadero “Amor”, pero ahora es cuando más necesitamos defenderlo y practicarlo.

El “Amor” no es débil, tampoco puede estar oculto ni encubierto bajo la capa de la maldad o de los intereses que trabajan en la sombra para oscurecerlo, porque es la fuerza que mueve el universo y está por encima de todo ya que Él es el “Todo”. 

Puede ser que en algunos momentos disminuya aparentemente su intensidad, pero de nuevo brota al contacto con la verdad que nunca puede ser encubierta, porque siempre aparece de nuevo envuelta con su manto de luz.

En este tiempo que se acerca ocurrirán cosas nuevas en las que reconoceremos que la sombra no existe, sino que es “Luz“ de una intensidad menor y de acuerdo a cómo veamos esta Navidad especial, así nos sentiremos; pero el resurgimiento de la “Verdad”, la eliminación de la ignorancia a través de situaciones aparentemente dolorosas nos regresará al punto del cual nunca deberíamos haber salido. 

La eternidad del equilibrio en el cual todo el universo se mueve, nos da fuerza para que en esta Navidad la vivamos y la disfrutemos intensamente, ya que estamos hechos para servir a la “Nueva Navidad” y ella es el principio de la alegría de vivir de esta etapa y nadie puede eliminar el equilibrio en estos tiempos nuevos que empiezan a partir del momento en que se sintonicen de nuevo con nuestra familia verdadera, extendiéndose más allá e indefinidamente para establecer de nuevo la armonía, la paz y el amor que todos deseamos manifestar en este plano menos denso, llevándonos a una nueva primavera en la que florecerá poco a poco nuestra creación que nunca se perdió, porque siempre ha estado ahí presente; me refiero al respeto a la madre Tierra que nos da su casa y que está elevándose con todos los seres a unas dimensiones que desde un principio fueron pensadas.

Ahora de nuevo surge al imaginarnos diariamente desde el corazón, que está creándose y proyectándose al espacio infinito ya que es la Nueva Navidad que desde el principio de los tiempos se planificó querido lector, con tus pensamientos más positivos y con cuanto más deseo te expreses en positivo más y más creas la iluminación, el amor y la paz para los seres de los todos los reinos de esta escuela donde todos aprendemos, llamada Tierra.

El “Amor” llega, no para construir lugares de culto, vino para propagarse por este planeta y nadie lo ha podido opacar porque trajo las Leyes del Universo con toda su fortaleza; ahora el amor está entrando con más fuerza que nunca en esta Navidad, en este renacimiento que se celebra entre nosotros sin darle el nombre que tradicionalmente se le da. ¿Por qué? Porque el “Amor” es la fuerza universal y no pertenece a un único grupo de seres, sino a todos.

Esta es la Navidad, La Natividad, el Nacimiento el dar a “Luz” la representación máxima del amor total, con su ley trina y los reyes mágicos que traen los regalos, que nos cuidan de la oscuridad que son: Paz, Amor y Armonía universal y se expresan como Incienso o espíritu puro, Oro brillante amanecer y prosperidad material y mirra o medicina universal.

El amor vino a quedarse para que disfrutemos con él en esta tierra con el Espíritu de Navidad permanente,  con su poder, capaz de destruir con su fundamento los palacios más opulentos de la mentira, vino a construir templos en los corazones humanos y un altar en el alma de los seres completos.

No podemos permanecer indiferentes ante conceptos errados y debemos contribuir con nuestros esfuerzos a construir esta nueva humanidad.

El egoísmo y la creencia de ser superior, es la causa del sentimiento que ciega que hace que se formen clanes y con ellos se fomenta el principio de la superioridad que conducen a la discordia y al mal juicio.

En la Navidad debemos crear un ambiente propicio, pues la mayoría de la humanidad tiene deseos de Paz y tenemos que conversar con nosotros mismos; arrancar de nuestro ser todos los monstruos negativos creados en nuestra mente, que se alzan en nosotros formando barricadas que se oponen a nuestro desarrollo mental, única herencia eterna del Ser Humano, ya que en este momento las sombras están haciendo lo imposible para desterrar de nuestra alma nuestra más preciada facultad la conciencia del “el Amor”.

Ahora en este tiempo llamado Navidad la humanidad se une en el más preciado sentimiento hacia sus semejantes y lo expresa con regalos produciendo una enorme ola de Paz y armonía que debe durar para siempre.

El amor en esta Navidad nos conduce a la inspiración y al progreso; sin amor no se puede escribir una poesía ni pintar un cuadro; la Música de las Esferas se escucha cuando aflora el amor en cada uno de nosotros y nos inspira desde dentro del alma sintiéndolo desde lo más profundo de tu corazón.

Hay muchos seres que no son capaces de entender el Amor Universal y creen estar por encima de todo; creen que son elegidos para conducir el rebaño, lástima que no se den cuenta que deberán entrar por el carril que el creador ha destinado la “Luz” y no hay otra manera ya que la sombra les llevará a la desaparición hasta que no puedan regresar por falta de impulsos en su alma.

En esta Navidad, prometemos ser justos, humildes, con mis semejantes; no dañar a ningún ser viviente, ni por voluntad ni por mandato; rechazar la maldad y auxiliar a nuestros semejantes con rectitud y justicia; no abusar de las prerrogativas o poderes que temporalmente se me confíen, no intentar rebajar a nadie, no ostentar sobre nuestras obras y mantener nuestras manos limpias de contaminación de lucro material y sobre todo que ni ninguna emoción siniestra nos domine, etc. Gracias.

Feliz Navidad para toda la humanidad.

Texto conducido e inspirado parcialmente en un gran amigo de angelito universal.