¡Al fin llega la primavera!, y aunque a todos nos alegra la llegada de los días más largos, la subida de las temperaturas, el nacimiento de las flores y, por qué no, las terrazas y los paseos, también suele ser una estación en la que algunas personas sufren de alergias, resfriados, dolores de cabeza e incluso algún enfado de más.

La Medicina Tradicional China, explica cómo nuestro cuerpo sigue los ritmos de la naturaleza y, cómo adaptarnos a estos ritmos, nos ayudará a sentirnos más o menos saludables. Esta adaptación no siempre es fácil, debido a la diversidad de cambios que ocurren en el cuerpo. A su vez, la sensibilidad de cada organismo puede variar por muchas razones como la alimentación, la edad, o incluso nuestro lugar de origen. Para aquellos que venimos de países tropicales, los cambios de estación suelen ser un factor más a tomar en cuenta en nuestro proceso de adaptación.

La primavera se asocia al elemento madera para la MTCh. La madera tal y cómo la definen Beinfield y Korngold en el libro: “Entre el Cielo y la Tierra. Los cinco elementos en la medicina china”, es: “…tan enérgica y decidida como el viento, tan flexible como un álamo que se despliega estirándose hacia un cielo brillante y sin nubes. La primavera es un tiempo de renacimiento, de crecimiento súbito, de rápida expansión…”

Esta rápida expansión a la que nos invita la primavera requiere de la flexibilidad y también la entereza de la madera. El hígado cuyo “Qi” (energía) es afín a este elemento, induce al movimiento y despierta a la mente en algunos casos causando tensión y presión. Lo que se traduce en algunos casos en dolores de cabeza, fatiga y depresiones del sistema inmunológico. Por otra parte, puede también afectar directamente nuestro carácter y emociones, generando enfado e irritabilidad. Quizás esta es una de las razones por las que algunas veces escuchamos: “La primavera, la sangre altera”.

Todos estos síntomas físicos y emocionales los conocemos como la astenia primaveral. Algunas disciplinas como el Yoga, el Taichí, Qigong pueden ayudar a eliminar la posibilidad de sufrir de estos síntomas o simplemente a disminuirlos.

El Yoga, es una disciplina en la que se incluye: posturas (Asanas), técnicas de respiración (Pranayama) y se induce al estado de presencia a través de la meditación. Las posturas de Yoga han sido diseñadas con el fin de equilibrar no sólo la estructura de nuestro cuerpo si no también todas las funciones de nuestro organismo. Los efectos de las posturas pueden sentirse de forma inmediata y también a largo plazo.

Para la salud de nuestro hígado, podemos practicar algunas posturas que favorecen o bien su tonificación o bien su depuración. A continuación presentamos algunas de estas posturas, para las que no necesitas ser un experto en Yoga, simplemente escuchar a tu cuerpo y respetar tus límites, respirar profundamente y mantenerte al menos un minuto en cada una de ellas.

Sukhasana o postura fácil, con inclinación hacia los lados.

Esta postura es muy sencilla y puede servir para comenzar a preparar al cuerpo. Cuando nos inclinamos hacia el lado derecho comprimimos al hígado haciendo que se “libere” de toxinas. Si nos inclinamos hacia el lado izquierdo permitimos al tejido hepático descomprimirse. 

Sukhasana

Parivrtta sukhasana.

También en el suelo para comenzar, esta ligera torsión ayuda no sólo en la descompresión y compresión del hígado (ahora de forma más intensa), sino también un masaje en los demás órganos asociados a la digestión. También permite el drenaje de los ganglios del cuello y los abdominales. 

Parivrtta-sukhasana

Parighasana o postura del travesaño.

Como todas las inclinaciones permite comprimir y descomprimir al hígado. Además permite abrir espacio intercostal, lo que facilita la profundización en la respiración.

Parighasana

Parivrtta janu sirsasana

Con esta postura unimos los beneficios de la inclinación y la torsión, favoreciendo la tonificación y depuración del hígado, además de hacer una ligera presión en ganglios inguinales, mejorando así el funcionamiento de nuestro sistema linfático. 

Parivrtta-janu-sirsasana

Setu Bandha Sarvangasana o postura del puente

Permite abrir toda la cadena anterior del cuerpo dejando que el hígado y demás órganos se tonifiquen, abriendo espacio para sus fibras. Por otra parte, al ser una semi invertida permite el cambio en la circulación especialmente de la Vena Porta, la cual está asociada a la distribución de sangre y nutrientes al hígado.

Setu-Bandha-Sarvangasana

Utthita Trikonasana y Utthita Parsvakonasana

Ambas posturas aportan los beneficios de la inclinación a los lados que hemos visto en postura anteriores pero ahora de pie. 

Utthita-Trikonasana Utthita-Parsvakonasana

Utthita Hasta Padangustasana.

Si te apetece profundizar, no sólo en los beneficios de la compresión y descompresión del hígado, sino acercarte a la maravillosa virtud del elemento madera, de ser flexible pero firme, puedes también intentar con esta postura. Si es muy intensa para ti prueba en el suelo, simplemente tumbándote de lado. 

Utthita-Hasta-Padangustasana.

Actualmente algunos médicos y especialistas de la salud recomiendan a sus pacientes la práctica de Yoga por sus conocidos beneficios sobretodo en el ámbito de la salud mental o también para mejorar la postura y los efectos en la espalda y cuerpo. Sin embargo, es importante que si sufres de alguna dolencia en particular o alguna condición física, siempre lo comentes a tu instructor, ya que es probable que te sugiera posturas que puedan ser mejores para ti y siempre consulta a tu médico, él sabrá decirte qué tratamientos específicos debes seguir en caso de cualquier patología.

Mantener hábitos de alimentación saludables, respetar los ritmos de sueño y reducir los niveles de estrés es la mejor combinación para mantener nuestro organismo equilibrado. El Yoga puede ayudarte a controlar los niveles de estrés pero, como ves, también a adaptarte a los cambios ambientales. Aprovecha el buen tiempo primaveral y practica al aire libre, que el contacto con la naturaleza también te hará más fuerte y feliz.

Créditos: Instructora: Karina Olmedo. _ Modelo: Karina Olmedo._ Fotógrafo: Caro Troconis.

Si deseas saber más sobre estas posturas o sobre los temas de este artículo, puedes dejar un comentario al final, que con gusto te responderemos.