Después de la primera oleada de la pandemia  Covid-19 en el mundo, desde febrero 2020, los sistemas de salud han cambiado para siempre. A fin de mantener a las personas alejadas de los centros de salud, empezó a implementarse con mayor regularidad la consulta a distancia, una forma de telemedicina que existe ya hace muchos años pero que muchos médicos y pacientes se resistían a su instauración.

Telemedicina significa medicina a distancia mediante recursos tecnológicos.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) la define como «Aportar servicios de salud, donde la distancia es un factor crítico, por cualquier profesional de la salud, usando las nuevas tecnologías de la comunicación para el intercambio válido de información en el diagnóstico, el tratamiento y la prevención de enfermedades o lesiones, investigación y evaluación, y educación continuada de los proveedores de salud, todo con el interés de mejorar la salud de los individuos y sus comunidades».

Muchos de los nómadas médicos, psicólogos, y otros profesionales de la salud,  ya sabíamos algunas herramientas de telemedicina. En mi caso, desde 2014 salí de Venezuela a Panamá, un país donde no podía ejercer la medicina sin embargo, siempre quise mantener el contacto con mis pacientes a través de video conferencia. Llegaron más personas en busca de apoyo médico desde otras partes del mundo. Lo que más deseaban era entenderse con un profesional que hablara no solo su mismo idioma, sino su cultura; para decirlo simple, al venezolano le gusta el médico venezolano.

«El origen de la telemedicina está ligado al de las telecomunicaciones; es decir, el envío de información a través de largas distancias por medio de señales electromagnéticas. Fue a principios del siglo XIX cuando apareció el telégrafo que permitió la comunicación a grandes distancias. Gracias a su velocidad de comunicación, el telégrafo fue adoptado por la telemedicina en situaciones militares.» (*)

«Durante la Guerra Civil de Estados Unidos, se utilizó el telégrafo para pedir suministros médicos, así como comunicar muertos y heridos en el campo de batalla. Parece probable que el telégrafo se utilizó también para hacer consultas médicas. A finales del siglo XIX, Bell patentó el teléfono». (*)

«Desde entonces, médicos y pacientes podían hablar directamente por teléfono. Los primeros usos de la telemedicina para transmitir vídeo, imágenes y datos médicos complejos se produjeron a finales de 1950 y principios de 1960. En las décadas de 1960-70 la telemedicina tuvo un gran impulso gracias a la NASA. , ya que los astronautas no podían viajar con un médico al lado». (*)

«Con el auge de Internet en la década de 1990 llegó la explosión de la información. Una auténtica revolución en telemedicina que incluye la educación del paciente, la transmisión de imágenes médicas, consultas de audio y vídeo en tiempo real, y las mediciones de signos vitales Desde entonces se ha  continuado innovando en los centros médicos, centros de investigación, e incluso dentro de los hogares de los pacientes». (*)

La resistencia de los médicos a estas innovaciones viene dada y ligada a nuestra ética y humanidad, ya que desde la universidad hemos aprendido que al paciente hay que examinarlo para hacer la primera aproximación diagnóstica, tocarlo, olerlo, escuchar los ruidos de su corazón y sus pulmones, palpar sus puntos dolorosos. Sin embargo, la telemedicina es posible hoy en día, precisamente para que lo cual ha nacido: para resolver problemas dados por la distancia. Al igual que los médicos, muchos pacientes también muestran resistencia, y aun desconfianza,  ya que desconocen de qué se trata y cómo funciona. 

La consulta on line, consulta a distancia, es una forma de telemedicina,  actualmente se ejerce a  través de plataformas, donde  los pacientes llenan sus datos; se concreta una videollamada, se establece una comunicación médico- paciente  tipo entrevista , se le solicita al paciente algunas maniobras de auto examen para que el médico pueda observarle, se elabora el plan y la prescripción de las recetas según las regulaciones de cada país.

Mi forma de trabajo es  bastante similar a lo descrito. Muchas veces las personas llegan a mí a través de una red social  o por un artículo publicado en revista o en mi web; me  contactan , solicitan el servicio, se da inicio, previo consentimiento informado, la solicitud de datos y antecedentes  médicos, se concreta  la consulta por  videollamada, en la cual, durante 45 minutos de  entrevista, conversación y autoexamen, se elabora un plan de tratamiento  en conjunto. 

Como mi trabajo  de medicina en dolor y autoinmunidad es por medio de herramientas de la psiconeuroinmunología ( medicina mente – cuerpo ) , se dá inicio al trabajo individual por medio de guías y herramientas que forman parte del método MOVE. Estos materiales son en formato, texto, cuaderno, vídeos, audios.

Por eso, como el mundo se mueve y evoluciona, debemos movernos con él, y así damos juntos, médicos y pacientes, el paso a esta nueva era de atención en salud.

Autora: Dra. Eugenia Benzaquén. Creadora de MueveteconlaDoc; medicina mente cuerpo para gestión del dolor y autoinmunidad por medio de la psiconeuroinmunología y método MOVE. Para agendar citas on line 

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(*) Texto original de https://clinic-cloud.com/