¿Qué te puedo decir de resiliencia que ya no hayas experimentado como habitante de un país en vía de desarrollo o como inmigrante?…

…O ¿tal vez tu caso es, que eres resiliente pero aún no lo sabes?

Así se denomina a esa capacidad tuya de levantarte a trabajar aunque estés enfermo, de sonreír al saludar a tu vecino aunque estés triste, de agradecer la vida aunque estés pasando por serias dificultades, de crear nuevas formas de hacer, comprar, trabajar, trasladarte, entretenerte, atender a los tuyos, a pesar de que no haya dinero, medicinas, tecnología, auto, gas, electricidad, teléfono, señal de internet, o gasolina.

Resiliencia, es esa capacidad de inventarte una salida o un mientras tanto a la situación que vives, y de la cual no tienes el completo control, pues no todo depende de ti, pero te haces cargo de hacer lo mejor posible, esas cosas que sí dependen de ti.

Resiliencia es esa capacidad de mantenerte dentro de tus valores, sacando adelante cada día de tu vida, procurando bienestar para ti y tu familia.

Resiliencia está en eso que te dices a ti mismo, “vamos pa’lante, pa´tras ni pa´ coger impulso”.

Por ello, no te contaré de cómo ser resiliente, te sugeriré que hagas compendio de tus habilidades, que reconozca tus recursos, a través de las actividades que haces. Una bitácora, que luego se convertirá en tu guía para nuevos viajes.

De esa forma te conocerás mejor, y te sentirás más satisfecho(a) de ti, seguro que con eso aportarás a tu bienestar.

BITÁCORA DEL RESILIENTE

1)   Capital de recursos

Hoy, y cada día o semana, puedes anotar una dificultad que tuviste y que necesitaste para solventarla. Por ejemplo, si alguien vino a contarte un problema y pedirte ayuda para solucionarlo.

¿Puedes deducir qué te pidió ayuda porque eres solidario, o tienes experiencia en…, o tienes red de contactos, o las 3 cosas o algo más?

¿Qué valores humanos tienen las personas que actúan como tú actuaste?

¿Qué habilidades tienen las personas que actúan como tú actuaste?

¿Qué conocimientos tienen las personas que actúan como tú actuaste?

Si te parece difícil identificar tus habilidades, piensa que tú vas a contratar a alguien para hacer lo que tú haces.

¿Qué capacidad o habilidad se requiere para que esa persona, que no tiene ninguna experiencia previa, cumpla con lo que quieres?

En esos días que pienses que no hiciste nada en especial, también puedes pensar en alguna o en varias situaciones que has vivido en el pasado, y preguntarte

¿Qué necesité saber para atravesar eso?

¿Qué sé ahora que antes de esa situación no sabía?

¿Qué necesité hacer y qué capacidades corresponden a eso que hice?

2)   Fondo de Gratitud

En tiempos de panoramas oscuros, nuestra visión se acorta, y nos parece que nada funciona en nuestras vidas. En esos momentos, tener un Fondo de Gratitud, nos ayuda a tener PRESENTE aspectos de nuestra vida que agradecemos, que le dan sentido a nuestras vidas y nos dan fuerza para seguir y ver más allá, ver más opciones.

¿Cómo se construye el Fondo de Gratitud?

Cada día, o cada semana, escribe:

·        Algo que hayas vivido, u obtenido. o mantenido, y que agradeces.

·        Como te sentiste, dale un nombre a esa emoción.

·        Dale una puntuación del 1 al 10 a la intensidad con la que sentiste esa emoción

·        Asígnale un color, una forma, un olor, y un sonido o una frase para que te sirva

·        ¿Por qué lo agradeces, por qué es importante para ti?

Puedes escribirlo en un trozo de papel y depositarlo en una alcancía (hucha) que tengas solo para este Fondo.

Puedes tener tu libreta, decorada o personalizada a tu estilo, y escribirlo allí. Será tu Libreta de Fondo de Gratitud

Puedes grabar notas de voz y tenerlas archivadas en tu teléfono u ordenador en una carpeta llamada Fondo de Gratitud.

Cuando vengan tiempos de bajón emocional, o situaciones difíciles, puedes acudir a tu Fondo de Gratitud y traer al PRESENTE, a tu consciencia, tantas vivencias, relaciones, afectos, habilidades, recursos, bienes, saberes que has atesorado, que has agradecido.

Al recordarlas, revívelas, trata de sentir lo mismo que sentiste, con la misma intensidad, sentir el olor, ver el color y la forma, oír la frase o el sonido que le asignaste a esa experiencia de gratitud que tuviste y anotaste.

Eso te ayudará a sentirte mejor y retomar tus fuerzas para seguir el camino de la vida.

La GRATITUD es una GRAn acTITUD para andar un sendero feliz.

Puedes contactarme para acompañarte personalmente en tus objetivos y superación de obstáculos aquí 

Sobre la autora:

Emil Pacheco Sandrea, Coach Personal, te acompaña en el viaje a tu éxito, a hacer una inmersión en ti  y construir la mujer que quieres ser. Todo empieza por tí, Lee sus artículos