Cuando hablamos de terapia floral normalmente nos referimos a los 38 remedios florales que nos dejó en herencia Edward Bach que murió en 1936. Tras una vida intensa nos dejó una obra extraordinaria que, desgraciadamente, se ha convertido en 38 remedios florales y en una simple práctica terapéutica.

Si, se encuentran definiciones como “Terapia floral: Esencias para equilibrar el alma. Sin duda, la terapia floral es una de las terapias complementarias más conocidas y utilizadas en todo el mundo. A través del uso de esencias se busca lograr el equilibrio emocional que un paciente necesita y disminuir emociones como el miedo, la angustia o la ira.”

Es una definición muy bonita pero la realidad es otra. La mayoría de los terapeutas hoy en día recetan los remedios florales como pastillas. Una flor para tal miedo, una para la angustia y otra para la soledad. Y eso no era la intención de Edward Bach. Lo que él pretendía era tratar al individuo en su totalidad y no solamente los síntomas. Él quería ayudar al paciente a conocerse a Sí mismo e indicarle los errores fundamentales que puede estar cometiendo, las deficiencias de su carácter que debe remediar, y los defectos de su Naturaleza que debe erradicar y sustituir por las virtudes correspondientes. Él quería que los pacientes vieran los elementos que causan el conflicto entre el Alma y la personalidad porque ese conflicto es el que realmente causa la enfermedad en el individuo. Por eso hay que enseñarle al paciente cómo restablecer la armonía necesaria, qué acciones debe dejar de realizar y qué virtudes debe desarrollar para vivir en equilibrio. Después si viene el paso de administrarle aquellos remedios que le ayudarán a que el cuerpo físico recobre fuerzas, a estimular la mente, a tranquilizarse para ensanchar sus puntos de vista y aumentar sus esfuerzos para llegar a ese punto de paz y armonía.

El arte de la terapia floral no es simplemente dar unas esencias sino ayudarle al paciente en su trabajo personal de la búsqueda de una vida más armoniosa.

Las 38 esencias florales se pueden dividir en 7 grupos y uno de ellos es el de los remedios para los que sienten temor. En este grupo se encuentran flores para todas las gamas del miedo.

Cada uno de nosotros, en mayor o menor grado, atravesamos alguna vez por un momento de miedo. Hay muchas circunstancias en nuestra vida donde puede aflorar el miedo. Y una de esas circunstancias puede ser la decisión de emigrar y las resultantes consecuencias de ello. La emigración es un gran tema en estos días, hay mucho movimiento en el planeta tierra, muchas personas que sienten la necesidad de dejar el sitio donde estaban viviendo para irse a otro. Esa decisión no es fácil para la mayoría de la gente y lo viven con angustia y un montón de miedos.

Conocer y procesar los miedos nos hace fuertes, nos da coraje frente a la vida y nos permite desarrollarnos mejor como adultos. El más grande de los miedos es el pánico, el terror, la absoluta desesperación, si uno está aterrorizado por lo que pueda suceder. En estos casos nos puede ayudar la esencia Rock Rose que nos enseña a ser valientes en las grandes disputas y a luchar por la libertad, nos da el coraje para ganar. Es el remedio de rescate. Es el remedio de emergencia para casos en los que, incluso, parece no haber esperanzas.

RockRose

Otro miedo es el de perder la razón, a hacer cosas terribles y temidas, esas cosas no deseadas que sentimos que son erróneas pero que, sin embargo, nos vienen a la mente y sentimos el impulso de hacer. Para guardarnos del miedo, o del impulso, al suicidio o a la locura nos ayuda Cherry Plum.

CherryPLum

Después existe el miedo a la gente, a las circunstancias, miedo del mañana o lo que pueda deparar, miedo a enfermar o a perder los amigos, miedo a cientos de cosas. El remedio Mimulus nos dará la libertad para disfrutar de la vida y nos enseñará a tener una tierna compasión por los demás.

El remedio Aspen nos protege de todos los miedos imprecisos e inexplicables que nos pueden obsesionar noche y día, para los cuales no encontramos razón o explicación. Quienes los padecen temen con frecuencia comunicar su turbación a los demás.

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Otro miedo que puede estar muy ligado a la emigración es el miedo por los demás. Los que parten igual que los que se quedan pueden sentir ese miedo a lo que les pasará a los seres queridos. Encuentran difícil dejar de estar ansiosos por los demás. En ocasiones, dejan de preocuparse por sí mismos y pueden sufrir mucho por aquellos a quienes quieren, anticipando con frecuencia cualquier desgracia que pudiera ocurrirles. Para guardarnos de la preocupación y del cuidado excesivos por los otros nos ayuda el remedio Red Chestnut.

Red-Chestnut.

Gracias a estas flores y la ayuda de un buen terapeuta podemos afrontar hasta situaciones tan difíciles como la emigración.

Recuerda: Siempre es recomendable ver un terapeuta de tu confianza con el cual averiguas cuales son las flores que en este preciso momento de tu vida te pueden ayudar.