En algún momento de tu vida, quizás te hayas hecho una de las preguntas más misteriosas e intrigantes: ¿Qué nos ocurre luego de morir?, ¿Qué ocurre en el instante en que cerramos los ojos, hacia dónde va el alma, y qué es en realidad la reencarnación? ¿Hay vida detrás de la vida?

Este tema ha despertado el interés de médicos, psiquiatras y terapeutas. Actualmente es cada vez mayor el número de personas que buscan respuestas a comportamientos, actitudes y síntomas inexplicables que comprometen la convivencia, el bienestar y el equilibrio del ser humano.

Cada vez hay más gente que cree en que después de la muerte no se ha terminado todo, sino que el alma sigue existiendo, aunque el cuerpo haya muerto. Esa alma, después de un período de descanso, vuelve a encarnarse y a seguir desarrollándose. Y cada vez venimos con tareas diferentes, venimos para equilibrar nuestro Karma. Si en una vida pasada hemos sido muy violentos a lo mejor en esta vida nos toca experimentar la violencia en nuestras propias carnes. Si en una vida pasada hemos desterrado a otras personas a lo mejor en esta nos toca vivir la experiencia de “perder” nuestra patria.

La Terapia de Vidas Pasadas o también Terapia Regresiva nos brinda la posibilidad de volver al origen del conflicto y así sanarlo. Como lo único que realmente sana es la toma de conciencia, es esencial revivir la experiencia original para así darnos cuenta de dónde viene nuestro malestar, nuestras fobias, nuestras situaciones actuales.

La Terapia Regresiva encierra en sí el autoconocimiento, la búsqueda del “yo” interior (self), pues el ser humano encuentra en su pasado la causa, el origen de sus problemas, sus relaciones de afecto, sus decepciones, sus enfermedades.

La Terapia Regresiva llega a la dimensión más profunda de las fobias y, en la confidencialidad de la consulta, el sufrimiento puede aflorar y ser liberado.

En una regresión terapéutica se asume un hecho traumático cuando éste es identificado, revivido e integrado, siendo ésta la única manera en que uno puede liberarse del trauma que dejará de hacernos daños. Durante todos estos años, había algo no asimilado en nuestra psique, que casi siempre iba asociado a una manifestación somática; la regresión permite asimilarlo y resolverlo.

La terapia regresiva alivia muchos síntomas como son, por ejemplo:

* fobias

* depresión

* síndrome de pánico

* ansiedad

* problemas físicos

entre otros…

Con la ayuda de la Terapia Regresiva somos capaces de darnos cuenta de un conflicto sin resolver y cómo éste nos está afectando en la actualidad. O dicho con otras palabras, la energía que hemos dejado atrás al no resolverlo. Durante la Terapia Regresiva podemos recuperar esa energía y así conseguir una vida más armoniosa y equilibrada.

El uso de técnicas seguras, supervisadas por profesionales especializados, hace que uno pueda recordar el pasado y a través de ello conocer los motivos que generan su problema. Es muy importante buscar siempre un terapeuta especializado en Terapia Regresiva para realmente poder mejorar y tratar el tema en cuestión adecuadamente.