“Apenas llegué a España tenía una estrategia clara. Entregar mi CV en todas partes, con todo lo que he hecho y estudiado. Seis páginas llenas de títulos, experiencias, voluntariados y referencias. ¡Entregué más de 500 copias!”

– Suena como un buen plan. ¿Cómo te fue?

– ¡Nadie me llamó!”

¿Les suena familiar esta situación? Muchos emigrantes profesionales se han dado un cabezazo con la nueva realidad al intentar reactivarse en el mercado laboral cuando llegan a España (o cualquier otro sitio). Sobre todo, cuando toca comenzar de cero y reinventarse, lo importante es conocer el lenguaje laboral que debemos utilizar para hacernos notar.

En mis 20 años de experiencia en campo de trabajo internacional, he logrado obtener todas las entrevistas de trabajo deseadas y ser posteriormente contratado.  Aquí les digo como.

Tu CV y tu perfil profesional

Con frecuencia las personas confían en su poder de convencimiento al buscar trabajo gracias a sus habilidades de interlocución, simpatía e incluso atractivo físico, pero descuidan la llave que les permitiría ser llamados a esa deseada entrevista: Su resumen, Curriculum Vitae (CV), Hoja de vida, como lo conozcan ustedes.

En un mundo donde la demanda por puestos de trabajo es tan alta y competida, las empresas, con más frecuencia, recurren a reclutadores o “head-hunters” para aliviar esa carga. Y antes de poder soñar siquiera con cruzar alguna palabra con ellos es necesario llamar su atención.

No importa si tienes mucha o casi ninguna experiencia, si tienes un grado universitario o no. Un CV es lo primero que necesitas para encontrar o cambiar de empleo. Un CV mal preparado puede hacer que te descarten sin siquiera conocerte en persona, en cambio un CV bien redactado es como tener un amigo dentro de la empresa que te ha hecho un lobby.

De hecho, he escrito este artículo haciendo uso de los mismos elementos que necesita un CV : Lo presenté con una frase atractiva o inusual, identifiqué el problema que tienes, he destacado mis fortalezas para resolverlo y con eso he logrado que sigas leyendo (¿cierto?).

– Todo comienza con un buen saludo:

Se está utilizando con mayor frecuencia una breve nota semi-formal donde redactamos el propósito de entregar nuestro Curriculum. En pocas líneas debes presentarte y explicar porqué has decidido entregar tu CV, quizás comentando sobre un problema que has detectado o de cómo deseas desarrollar nuevas estrategias. Esto maximiza tus oportunidades pues todo empleador prefiere alguien que conozca el entorno de la empresa. Esta portada debe ser suficientemente disruptiva para que el ejecutivo de RRHH le preste mayor atención que a las decenas de CV que ha leído mecánicamente hasta ese momento.

– El encabezado del CV.

Coloca tus datos personales y cómo contactarte: Nombre y apellidos, correo electrónico, teléfono. Si tienes perfil de Linkedin agrega la dirección. Si el trabajo al que aspiras requiere transportarse en vehículo o viajar, agrega tu licencia de conducir y número de pasaporte.

– Tus habilidades en un vistazo.

Se estila colocar en un par de líneas, cuál es ese rasgo profesional que nos destaca y mejor aún si se relaciona con el cargo al cual estás aspirando dentro de esa empresa. Esta es una de las secciones que debe ser personalizada para ajustarse a lo que está buscando el reclutador. Otra forma práctica es colocar en dos columnas 2 o 3 líneas tus habilidades. Asegúrate de tener entre éstas, algunas de las más demandadas como mercadeo, resolución de problemas, proactividad, trabajo en equipo, liderazgo, etc.

– Tu experiencia laboral:

Al listar tu experiencia laboral, enfócate en tus logros, no en la descripción del cargo. Cualquier reclutador sabe de qué va un cargo o una profesión sobre la cual está evaluando perfiles, lo que no sabe, y tu le tienes que dar a conocer, es lo que TÚ has hecho, las soluciones y cambios positivos que lograste. Aquí, siempre que puedas, coloca cifras cuantificables o medibles. No es lo mismo decir “Logré aumentar la productividad en mi línea de ensamblaje” a decir “Con las mejoras que aporté al dividir las líneas de empaquetado se aumentó la producción de 25 mil a 35 mil unidades por mes”. En cuanto a la cronología, esta no es tan relevante. Importa más lo que lograste que el cuando.

¿No tienes experiencia laboral? No te preocupes, nadie nace trabajando, así que destaca lo que has aprendido.  

– Tu formación profesional:

Seguidamente, hay que detallar la formación en orden cronológico inverso, de forma que los estudios más recientes encabecen la lista. Tienes poco espacio así que enfócate en aquellos estudios que sean relevantes. Puedes ser un un licenciado en física especializado en mercadeo digital. Dependerá del cargo al que estés postulando cual de estas 2 vas a destacar. Algunas veces haber participado en un programa de formación de 1 año tiene más relevancia para tu empleador que una carrera de 5 años.

– Habilidades técnicas:

Un buen profesional está constantemente aprendiendo. Aquí puedes listar en orden cronológico los cursos, charlas, seminarios etc en los que has participado como asistente o quizás como orador. No hace falta detallar nada aquí ya que muchas veces esta sección es la que usa el reclutador para conversar transversalmente acerca de tu experiencia.

– Last but not least:

Cierra con una línea aparte tus idiomas. ¡No hay excusas! en este mundo competitivo tienes que tener nociones básicas de inglés, mejor si lo dominas. Ya hablas español que es una gran ventaja. Otros idiomas en gran demanda son Alemán, Francés y Mandarín.

– ¿Queda espacio?:

Si queda espacio (y créeme si lo haces bien seguro lo tendrás) es momento de enumerar actividades extracurriculares, pasatiempos, deportes etc. o colocar referencias personales. Recuerda que las referencias son mejores si son de personas que tengan algún grado de influencia o notoriedad dentro del ámbito de tu profesión.

¡LISTO! Casi dos páginas con instrucciones para armar un buen CV de 1 o 2 páginas ¡y me queda aún espacio! así que cierro con algunos consejos que me vienen a la mente.

Menos es más

¿Han pensado en la cantidad de CV que un reclutador tiene que leer al día? ¡Decenas! No pueden, ni quieren, perder tiempo en un CV de más de 4 páginas, los desechan. Alguno dirá “pero deben leerlos en detalle, si no ¿cómo escogen al mejor?”. Después de leer monótonamente tantos CV van a lo práctico y escogen aquel que muestra todo en un vistazo. Si el formato de tu CV no está adaptado a las nuevas tendencias de reclutamiento muy probablemente tu tampoco lo estés.

Por favor ¡no mientas!

Si por querer obtener ese puesto de trabajo recurres a “mentiras blancas” o exageraciones desproporcionadas (que no es lo mismo que resaltar lo que sabes hacer), corres el riesgo no solo de que pongan a prueba lo que has escrito y si fallas en eso quedarás vetado, sino que además dañas la credibilidad del sistema y harás que los reclutadores desconfíen en lo que se escribe en el papel y eso nos afecta a todos.

Sé creativo, aprovecha las tecnologías. Si tu experiencia va más allá de las 2 páginas, puedes colocar un código QR que dirija a tu perfil de Linkedin. No sólo llama la atención, sino que demuestra creatividad tecnológica.

Memoriza tu CV.

Nada crea más suspicacia (y eventual descarte) que no recuerdes puntos claves de tu CV. El reclutador lo ha leído un par de veces y va a hacer preguntas muy específicas para determinar tu dominio sobre algún punto en particular que le sea de interés.

Una imagen dice mucho

Coloca una foto profesional. Una selfie en la playa es un descalificante absoluto. Si bien lo que cuenta es la experiencia y tus habilidades afines, muchas veces exigen ver tu apariencia. Da tu mejor imagen.

A continuación te dejamos unas plantillas de Curriculum Vitae (CV) que te servirán para darle forma a tu exitosa carta de presentación. Mucho éxito!!

Espero que esta información te sea útil. Por favor deja tus comentarios y comparte

¡Hasta la próxima entrega!