El Espíritu de la Navidad es una energía creada y renovada cada año con nuestro pensamiento, palabra, atención e intención enfocadas en la bondad, el compartir en Paz y con Amor; por y para ello es muy importante preparar, no sólo el espacio físico, incluso más importante aún es el espacio mental, el emocional que le asignamos en nuestra vida, lo cual incluye la limpieza y liberación de cargas. ¿Y cuáles son nuestras mayores cargas? Todas aquellas que se generan con emociones discordantes tales como el miedo, la rabia, odio, rencor y que sólo sanan con el perdón, restableciendo el poder del Amor.

A continuación, una forma sencilla y verdadera de darle la bienvenida y celebrar la llegada del “Espíritu de la Navidad”, dándole prioridad a lo realmente importante, que tu corazón y tu mente estén unidos, generando sincronía con el TODO, el Universo mismo, Seres de Luz, Ángeles, Maestros y con el Espíritu de la Navidad, por su puesto. Disfrutar y compartir con la familia natural y/o elegida, así como con los amigos. Preparar peticiones para nuestro hermoso planeta azul, para nuestros países, ciudades, comunidad, vecinos, amigos, familia, por todos, sin olvidar las nuestras, las personales, poniendo toda nuestra Intención y Atención en esos proyectos que tenemos y queremos poner en marcha para este nuevo año.

PREPARACIÓN_

Días previos al 21 comienza a prepararte, estando en armonía, calma, generando pensamientos de Paz, Amor, el Compartir. Ese día inicia la mañana abriendo de forma “simbólica” o literal (según tu elección y/o ubicación geográfica) puertas y ventanas de tu hogar o lugar de residencia, invitando al Espíritu de la Navidad a entrar en tu casa, en tu vida. Esa noche prepara una cena ligera, acompañada de vino, sidra o champaña de acuerdo a tus gustos y posibilidades, compra papel amarillo preferiblemente, ten lápiz, aceite de mandarina, flores amarillas, música agradable, tranquila, que mantengan la Paz y la Armonía de los espacios dispuestos para recibirle, sólo o en compañía de familia y amigos celebra esta noche especial.

¿Qué hacer los días previos al 21?

  • Trabaja el perdón, la llave mágica que abre todo_
    Toma tu tiempo sin interrupciones y a solas,
    escribe y perdona a todos los que sientas que te han hecho daño.
    Para ello primero debes dejar que la rabia y el dolor salgan de ti. Por cada persona que crees o sientes que te ha dañado, escribe todo lo que se te ocurra o sientas hacia esa persona, suelta y expresa en la escritura toda la rabia o el dolor, y así por cada una de las personas que sientas estas emociones, incluyéndote a ti misma. Recuerda, sobre el papel puedes descargar y soltar todo el veneno que sientas hacia esa persona…
    Al terminar y sentir que has vaciado todo sobre el papel, coge otras hojas de papel distintas, separadas de las anteriores, y comienza a perdonar. Una forma muy simple que practico es la siguiente: Por cada una de las personas con las que has vaciado la rabia – incluido tú mismo, escribe:
    “(Nombre de la persona) te amo, perdono y acepto tal y como eres, amorosa y completamente. Para contigo mismo, “Yo (Tu nombre) me amo, perdono y acepto tal y como soy, amorosa y completamente.
    Si cuando vayas a escribir el perdón sientes aún cierto resquemor por esa persona, vuelve a las hojas de la rabia y sigue vaciando.

    Una vez hecho todo lo anterior, toma las hojas donde has escrito los sentimientos de rabia o dolor y quémalas, agradeciendo al elemento fuego.
  • Cerrando Ciclos_
    Cada año solemos hacernos promesas, plantearnos metas, iniciar esto o aquello, proyectos, tareas a realizar, promesas que quizá dejamos sólo en la palabra sin comprometernos realmente. Antes de hacer las peticiones al Espíritu de la Navidad, debemos procurar finalizar aquellas tareas pendientes, inconclusas. Cuantas menos cosas de este año queden pendientes por concluir, será más fácil que llegue lo que pidamos para el próximo año. Esto es “Cerrar Ciclos”.
    Haz una lista de lo pendiente, procura resolver lo que puedas antes del 21 (Corto plazo). Las tareas que requieran más tiempo procura hacerlas antes del 31 de Diciembre y las que requieran de mayor disposición hazlas antes de finales de Febrero del próximo año.
  • 21 de Diciembre, celebración y llegada del Espíritu de la Navidad_
    La hora no es importante, lo importante es celebrar en paz y armonía. Si por cualquier motivo importante no puedes celebrarlo el 21 hazlo el 22, hasta el 24.
    Lo realmente importante es que hayas realizado lo indicado en el punto anterior antes de la celebración.

    Inicia tus peticiones centrando toda tu intención y atención, enfocando tu mente en la respiración, visualizando tu proyecto, si la música ayuda a tu alineamiento ponla; luego al salir de la Meditación escribe. Abre tu corazón, tómate tu tiempo, procura estar en armonía y en paz…
    Escribe las peticiones; utiliza el papel amarillo del que hablamos antes, pues el color amarillo-naranja está vinculado con el tercer chacra o vórtice energético de los deseos.

    Inicia tu escrito agradeciendo a la ciudad y al país en el que vives y te vio nacer. Observa, reconoce y agradece todas las cosas buenas que te ha ofrecido. Si vives fuera de tu país natal, es importante que reconozcas y agradezcas todo lo bueno que te aporta. En esa misma carta haz peticiones por tu ciudad, por tu país y por el mundo. Comienza por lo más cercano a ti, y así sucesivamente.
    Por ejemplo: Entre otras agradece a la naturaleza, al aire, al agua, su paciencia y comprensión infinitas. Bendice estos elementos y pide paz, armonía para ellos.
  • Peticiones personales_
    Escribe tus peticiones en tiras de papel, es decir, desarrolla peticiones concretas que puedas escribir, cada una en tiras independientes de papel amarillo. Las tiras de papel las irás quemando durante el año próximo a medida que se concedan las peticiones escritas en ellas.

Antes de escribir imprégnalas con aceite de mandarina, adicionalmente puedes quemar esencia o incienso de mandarina. La esencia de mandarina está vinculada con la alegría y la prosperidad. Esto es opcional, lo más importante es abrir tu corazón, agradecer y pedir desde la paz interior.

Pide para todas las áreas de tu Ser: Espíritu, afectos, emociones, materia.
Al escribir tus peticiones personales, escribe para ti, no pidas acciones para otras personas. Se preciso y concreto. En peticiones que involucren a terceros ej. “deseo mejorar la relación con tal persona”, “que tal persona enferma consiga su armonía y su paz”. Para terceras personas sólo deseos de armonía y paz para ellos. No debemos intervenir en la vida y los deseos de otras personas.
Por último, mantén tus peticiones en privado, cuando se concedan, entonces las puedes compartir, no antes. Escribe siempre en presente, por ejemplo: “Me encuentro en el lugar, empleo, puesto o proyecto desarrollado en tal sitio y en tales condiciones económicas” o “tengo el coche tal que se mantiene en óptimo estado”.  Recuerda ser preciso y conciso en tus peticiones, así como no exceder más de dos o tres líneas. Utiliza afirmaciones o peticiones en positivo. Nunca utilices la palabra “NO” en tus peticiones.

Una vez escrita la carta de perdón y las peticiones personales, guárdalas en una caja o cofre que te guste, que puedas colocarla en la mesa de noche o en algún lugar donde puedas leer tus peticiones eventualmente antes de dormir a lo largo del año.

Agradece a Dios tu vida y todo lo que tienes.
Brinda por la vida, por el amor, por la paz, por la unión, por lo que desees y salga del corazón.
Agradece y bendice la comida. Disfruta de tu cena, bien sea a solas o con amigos, y conversa sobre temas positivos.
Vive cada día en paz, armonía y aceptación de cada suceso tal y como es.


Feliz Espíritu de la Navidad, Feliz Navidad, Feliz Año Nuevo.

Ceremonia basada en las enseñanzas de Conny Méndez, las experiencias de Milagro Torres y las mías propias.

GRACIAS-GRACIAS-GRACIAS