Eliminar las enfermedades el Covid 19 el 20 el 30 y todas las que vengan por medio natural, artificial o inducido e inexistente, pero creado a través de un hilo conductor que se llama miedo, que además de bajarnos las defensas, nos paraliza sin saber lo que es y lo que no es.

Con esta afirmación que existe en el mundo en el que vivo actualmente, recordé el paraíso de dónde venimos todos, o casi todos. 

Vivíamos felices y no existía los que ahora llaman “viejos” que no es más que un deterioro del envoltorio que nos contiene a todos.

En el mundo donde vivía anteriormente, nuestra edad media era de 144 años y después de pasar por un tiempo de reposo, el alma se desprendía crecía y decidía su nueva trayectoria y regresaba para continuar lo que había dejado atrás completando su condición de aprender más en un lugar diferente con el deseo de sumarlo a lo que ya sabía para después volver a mi nueva labor para que fuese más eficaz.  

Eliminar las enfermedades que invadían esta dimensión y además el miedo que paralizaba a todos. 

Aprendí lo que era lógico; había que restablecer la creación tal y como fue planeada; ¡difícil!. -pensé; después de muchas etapas, la de irrespetar el mundo y la destrucción inducida de su alma, – a saber, con qué interés ocurrió esto – ¿alguien nos enseñó a ser así, a destruir y destruirnos poco a poco, creando y creyendo que esto que vivimos es evolución y bienestar?; pero en realidad este hábitat se destruye para todos por igual con esta conducta generalizada…entonces, era lógico y fácil regresar al mundo que dejé atrás.  

Inducidos a través de miles de años y ahora más por lo que nosotros llamamos “adelantos”, seguimos  con la destrucción nuestra y de nuestro entorno; este parece que es el pago por vivir lo que llamamos bienestar social; nada más lejos de la realidad; pero teníamos que vernos las arrugas en el espejo del alma y entender que comenzaban a brotar irremediablemente en todos nosotros y en lo que nos rodea. Surcos de cansancio en todos lados; entre ellos se esconden las enfermedades, la desilusión y hasta la muerte y para unos es beneficioso, lucrativo y les da una felicidad; incomprensible para mí.  

¿Será que a ellos los inductores no les importa este plan destructivo?; tal vez no y haya otra razón.   

Pasó mucho tiempo y ya aquí, al llegar la primavera, ví que un problema nacía, y al que vulgarmente llamaban “Bicho”, confinaban a todos los seres humanos en su casa para no morir contagiados; eso les dicen pero había algo bueno como consecuencia el ambiente florecía más fuerte, porque la gente ya no estaban en la calle y los que daban las órdenes no son muy eficaces, a veces son comprensibles y a veces poco eficaces; así que entendí que hay algo escondido y por encima de ellos que de alguna manera se beneficia con el dolor general pero que la fauna y la flora volvía a tomar sus espacios.

Viendo esto pensé: Entendimos que todo tiene una parte buena, vivir de otra manera en total respeto con el ambiente hace que todo florezca; que hay que trabajar de una manera respetuosa con el entorno para que todos podamos vivir sin arrasar con todo lo que tienes a su alrededor y este es el trabajo que tendríamos y que debemos hacer todos para que vivir en en libertad. 

Todo esto lo dejé atrás.

Entré de nuevo en este plano, donde la contaminación envolvía todo; ya no existe nada que no esté contaminado; el aire está sucio; la tierra exhausta; los alimentos son artificiales; los animales desaparecen su hábitat se quema o se contamina; así que entendí que todos están en un estado por llamarle de alguna manera “especialmente equivocado”.

Definitivamente en este momento en el que les toca vivir, al que no le dolía una pierna le duele un brazo o tiene asma, gracias al aire que respiramos, a otros les ardía el estómago, otros no pueden sembrar; en su mayoría les invadía unos extraños seres “no visibles” que les llamaban “Cobis”. Invaden a  todos, a sus jefes, a los jefes de sus jefes, a todos; estos últimos, los que mandan, tienen nombres ininteligibles porque nadie sabe cómo llamarlos, solo están ahí influyendo y creando tendencias y costumbres; tampoco se sabe dónde están ni quiénes son, pero que cuando hablaban sútilmente influyen en las decisiones totales. 

Todas las decisiones que se toman como rigurosamente veraces sus recomendaciones, ¡qué barbaridad! nadie pensaba ni piensa por sí mismo y lo toman al pie de la letra, si lo “decía Blas, punto redondo,” tarde o temprano pensé, y pienso deberán entender y buscar lo que es cierto y lo que no es, ¿de dónde vienen todas estas influencias erradas y otros “Cobis” que aparecen y que no terminan o no quieren que terminen?  

Según dicen algunos influidos, ni terminan ni terminarán, por lo menos eso es lo que todos escuchamos a sus representantes comunicacionales, solo dicen que hay que buscar remedios médicos y que hay que seguir influyendo en el aire, la tierra y el aire, etc.

Todo un caos.

Nadie escuchaba sus corazones porque el miedo en el ambiente lo invade todo y a todo lo que nos rodea desde hace miles de años; así que a nadie se le ocurrirá que la solución la tenemos delante.  

Había que retomar el contacto con la naturaleza en todos los órdenes, los remedios artificiales de los que nos hablaban solo eran ayudas; al final las afecciones regresaban de nuevo y solo el equilibrio con la naturaleza era la solución y los adelantos artificiales solo servían para ayudar a paliar las afecciones algunos días.

Desde mi estado, había observado que es lo que estaba pasando, todo volvía a su lugar cuando dejábamos respirar a la naturaleza sin nuestras interferencias.

Los animales, las plantas y los campos; toda la tierra en general descansaba, estaban recobrando el equilibrio, los humanos que se miraron por dentro obligatoriamente y entendieron que es y que no es, aunque para todos el cambio tendría un costo muy alto y nuestro nuevo lugar en la vida cambiaría todas nuestras costumbres. 

Habíamos recobrado lo que se perdió, primero dentro de nosotros mismos, no hay ninguna escuela que nos enseñe lo que desde siempre había estado con nosotros donde no entran las influencias porque pensamos y obramos por nosotros mismos y entendimos que aprender de nuestro corazón no era tan difícil y no nos engaña nunca, porque no seguimos influenciados y entendimos que casi llegamos a la destrucción de nosotros mismos y del entorno natural.

El tiempo pasó y después de que el fuego interior nos quemara depurando nuestra vida, entendimos que había que regresar y reconducirse sin dejarnos influenciar.

Ya entendimos lo que es y de lo que no es. 

Se recobró el equilibrio, las fábricas de enfermedades se eliminaron, el aire, el agua y la tierra ahora son puras sin contaminantes y nuestra manera de comer era limpia, actuamos bien, porque ahora estamos en equilibrio con la naturaleza. No hay enfermedades.

La temperatura del planeta ahora es benigna para todos y está en equilibrio; el hombre vive en armonía con la naturaleza y las enfermedades no tiene cabida en este planeta porque está limpio; todas las influencias negativas han terminado y el hombre vive en paz con la naturaleza y el cosmos.

Todos los Cobis se convirtieron en covas y sus jefes se han ido; tendrán que aprender a vivir en Paz en otro planeta; les guste o no.

Utopía, sí. 

¿Posible? Sí. 

Tu escoges que aceptar.