En circunstancias adversas donde lo que representa nuestra estabilidad y salud se pone en riesgo, las emociones negativas como el miedo, la rabia, el dolor, la frustración, mucha confusión e incertidumbre se hacen muy presentes provocando agotamiento emocional. 

Se asocian generalmente a experiencias de pérdidas muy importantes para nosotros. Seguramente ya hemos escuchado muchas veces que nuestra actitud, es decir, cómo nos colocamos ante situaciones críticas, es fundamental para resistir al transitarlas, superarlas y transformarnos positivamente. 

Cuando nos convertimos en mejores personas y ello trasciende en el bien de otros, la Resiliencia nos habita y según Joan Borysenko (especialista en Psiconeuroinmunología), su nivel de desarrollo determina qué personas triunfan y cuáles fracasan. 

¿Cómo puedes transitar la adversidad, superarla y crecer? 

Al parecer aprendiendo a ser fuerte en el camino, un día a la vez. Ello implica, desde una perspectiva personal y con los demás, elevar el sentido de cuidarte y cuidar a los otros. A continuación resumo lo que hasta el momento tanto la Ciencia de Bienestar como la Psiconeuroinmunología, consideran poderosas prácticas cultivables en la vida cotidiana, que tienen como impacto ayudar a edificar y desarrollar las cualidades para fortalecerte física, emocional, relacional y espiritualmente. 

Todas requieren la práctica de la voluntad y determinación personal para hacerlas parte de tu forma de vida, especialmente en los momentos complejos que exigen más esfuerzo y protección personal. 

1.- BUSCA EL SILENCIO Y PROCURA LA CALMA EN TU INTERIOR

Llevando a cabo una práctica meditativa. Encuentra la modalidad que más te guste y que se asocie con tus creencias. Esta experiencia puede facilitar la siguiente cualidad: Aceptación. 

2.- ACEPTACIÓN 

Es un valioso punto de partida. Te superarás si te haces una idea real y verdadera de aquello por lo que pasas. Negar sólo pospone la solución, cierra las puertas y te mantiene en el sufrimiento. Observa todo aquello con lo que cuentas (no solamente lo que se fue, perdiste o no tienes), y utiliza esos recursos internos y externos, para vivir lo más constructivamente posible la crisis, trauma o dificultad por la que pasas. 

3- ACTIVIDAD FÍSICA

La Actividad Física diaria representa el factor de protección más poderoso para proteger el sistema inmune. Lograr por lo menos 30 minutos diarios de una caminata enérgica puede ser suficiente para producir un impacto positivo para tu salud.

4.- ALIMENTACIÓN ADECUADA Y SALUDABLE

Representa un factor de protección. En la actualidad de varios países alimentarse es una de las necesidades básicas más comprometidas que tiene a muchas personas en grave situación. Maniobrar creativamente, de forma cooperativa y solidaria puede ayudarnos a afrontar cada día está difícil y compleja circunstancia. 

5.- SENTIDO POSITIVO

Encuéntralo  en la propia experiencia difícil, retadora y/o traumática. Sueña con la posibilidad de hacer algo bueno con los aprendizajes que adquieres (para ti y para otras personas). He observado a lo largo de mi vida ejemplos inspiradores como el de padres que han perdido a un hijo y luego ayudan a otros padres que transitan por la misma circunstancia. Trabajar por aprender algo nuevo que luego lo puedas poner al servicio de otros también es una forma de encontrar sentido positivo.

6.- CULTIVAS TUS RELACIONES Y AYUDA A LOS DEMÁS 

Los otros son muy importante en nuestras vidas, son fuentes de salud y bienestar. Aprovecha para acercarte con amabilidad, respeto, consideración. Busca el espacio para encontrarte y establecer conexión. Cultiva lazos confiables y seguros. También aléjate de aquellos vínculos tóxicos. Cultiva el afecto y exprésalo. La fuerza más poderosa de las personas son otras personas, así que mantener contactos y encuentros de apoyo te puede ayudar mucho a transitar un día a la vez, los momentos difíciles, resistir y salir fortalecido. 

7.- IMPROVISA CREATIVAMENTE 

Crea algo nuevo utilizando los recursos que tienes a la mano, tus grandes talentos, cualidades personales o fortalezas. También se consciente de tus limitaciones. Esto implica que observes con detalle y curiosidad. Puedes ampliar tu mirada de ti mismo explorando tus 24 Fortalezas del Carácter, al contestar un cuestionario (Fortalezas Personales VIA, versión de adultos) que encontrarás en www.authentichappiness.com. 

8.- CULTIVA EL LENGUAJE POSITIVO CONSCIENTE

Hacia ti, los otros y entorno (naturaleza y mundo). Nuestra mente está para pensar, lo cual hace constantemente. Construimos narrativas, historias llenas de palabras, que consciente o no de ellas, van influyendo en la forma como vemos e interpretamos todo. Nuestras emociones nos dicen dónde están nuestros pensamientos y la cualidad de las palabras que los constituyen. Ello desencadena una respuesta bioquímica que puede  protegernos y mantenernos sanos (fortalecer nuestro sistema inmune), como puede aumentar nuestro estrés, lastimarnos, debilitar nuestro sistema inmune y enfermarnos.

De manera que es muy importante prestar atención y especial cuidado a las palabras que constituyen tus pensamientos. Cultiva un lenguaje alegre y lleno de humor, bondadoso, compasivo, agradecido, optimista, esperanzador, que te ilusione e inspire, y que te acerque a la experiencia liberadora del perdón. Todos ellos pueden ser reunidos en el más grande de todos los lenguajes: el amor. Obsérvate durante el día, escucha lo que te dices y expresas a otros, busca darte cuenta del lenguaje que usas para que puedas llevar a cabo los cambios que requieres y colocarte en la mejor actitud frente a tu vida y lo que transitas.

Todas estas prácticas favorecen que experimentes lo que Bárbara Fredrickson denomina Positividad. Esta se construye con la experiencia resultante de vivenciar Emociones Positivas, de manera que en tu intención puesta en acción y motivada por el propósito de salir adelante, resistir y superar la adversidad, crecido (a), el estado emocional que te protege y te mantiene sano es aquel que se nutre de diez fuentes de positividad: Alegría, gratitud, serenidad, interés, esperanza, orgullo, diversión, inspiración, sobrecogimiento y amor. 

Así mismo, el mantenerte fuerte te ayuda a lograr lo que deseas, crear soluciones, recursos y alternativas que te permitan resistir y avanzar. Mantener la energía, el entusiasmo y la pasión es vital para continuar, así como también el enfoque y la determinación para perseverar. Esta combinación poderosa Angela Lee Duckworth (Psicóloga y académica de la Universidad de Pensilvania) la denomina el GRIT y afirma que las personas que lo tienen cuentan con cuatro activos: 

• Sienten interés disfrutando lo que hacen. 

• Practican deliberadamente para trabajar en sus aspectos a mejorar de forma continua. 

• Tienen un propósito teniendo la sólida convicción de que su trabajo importa y mejora la vida de otros. 

• Experimentan esperanza creyendo en su capacidad de conseguir cosas y en su habilidad para sobreponerse a las dificultades. 

Quiero terminar enfatizando en dos buenas noticias. Primero que en nuestro interior se encuentran todos los dominios que necesitamos para fortalecernos. La segunda es que todo pasa, aunque parezca duro y difícil, vendrán tiempos mejores. Así que suelta lo que no puedes cambiar, ocúpate de hacer lo que sí puedes y confía en el poder superior de tu entendimiento…al final todo saldrá bien.