Las dietas.

¿Cuántos tipos hay? ¿Bajo qué parámetros están condicionadas? ¿Cuál será la mejor para mí? Cuántas veces hemos formulado estas preguntas acompañada de otra interrogante: ¿por qué no llego a mi “peso ideal? El tema es interminable. Y créanme, hay una para cada quien…

Ramirez

Belén Ramírez es la protagonista del artículo de esta semana. De manera pausada se dirige a mí. Sabe que mis preguntas, como la de cualquier periodista, o curioso, pueden resultar incómodas. No tengo otra forma de comenzar: ¿Cómo es eso de las emociones y su relación con nuestras subidas o bajadas de peso? ¿Dónde queda la alimentación?¿El ejercicio?

Ramírez (IG: @belen_salud) es facilitadora cuántica, experta en técnicas de sanación y en nutrición deportiva. No titubea en afirmar que todo tiene que ver con la denominada alimentación emocional.

Según explica, no sólo se trata de los nutrientes que ingerimos. Es necesario entenderlos como “estímulos” que nos permiten movernos en nuestra vida diaria.

Belén comenta que, por ejemplo, una sensación de tristeza por lo general es compensada comiendo en exceso, o anulando esa necesidad de comer. Apunta que el metabolismo es el que envía la señal para que hagamos ciertas cosas, inclusive en contra de nuestro propio cuerpo. Pero la cuestión es aún más compleja. Cada alimento está vinculado a un color y cada color a un órgano del cuerpo. Dependiendo de la emoción, de la zona del cuerpo, y del alimento que estemos deseando comer podremos concluir cuál es nuestra dolencia en ese instante.

Le pedimos a Belén un ejemplo en concreto: ¿qué ocurre con el dulce al que socorremos en momentos de preocupación, angustia, debilidad? La especialista insiste en que hay gente que se obsesiona con los alimentos. Según su tipo entenderemos qué le ocurre a nuestro cuerpo sin tener que caer en sentimientos de culpa por consumirlos en exceso. En eso consiste la alimentación emocional o de “conciencia”

Frente a lo esbozado por la experta, no perdimos la oportunidad desde “Nómadas con raíces” en plantearle nuestra receta para esta edición.

Belén asegura que nutricionalmente cumple con los elementos para poder disfrutarlo sin remordimientos. Basados en los ingredientes que posee, se podría decir que nuestro “postre” busca limpiar la mente (a través del chocolate negro) y alcanzar el relax a través de su consumo (gracias al boniato).

Pues no se diga más,

Receta_Tarta de chocolate negro y boniato

Ingredientes_

Para la base_

125g harina de almendras

45g aceite de oliva

55g dátiles

Relleno_

350g chocolate negro (superior al 70%)

450g boniato

85gr dátiles

Crema_

120 gr mantequilla de cualquier fruto seco

120 gr dátiles

Bebida vegetal de nuestra preferencia.

Preparación_

Para la base emplearemos: 125g de harina de almendras, 45g aceite de oliva junto a 55g de dátiles previamente remojados en agua caliente durante 10 minutos. Trituramos todo, vertemos en la base de un molde de unos 17-18cm, e introduciremos en la nevera.

La segunda capa estará conformada por unos 350g chocolate negro (superior al 70%), 450g boniato, bien sea hervido o al horno y 85gr. de dátiles previamente remojados en agua caliente durante 10 minutos. Mezclaremos los tres ingredientes (confirmar el dulzor de esta mezcla. Si aún le falta podremos ir agregando más dátiles en remojo). Trituramos y lo dispondremos encima de la mezcla de harina de almendras previamente en la nevera. Refrigeraremos nuevamente.

Pasadas 24 horas podremos encima de nuestra tarta la mezcla de 120 gr. de mantequilla de cualquier fruto seco, unos 120 gr. de dátiles remojados durante unos 10 minutos y bebida vegetal de nuestra preferencia que agregaremos lentamente según queramos la densidad de la crema. Trituramos, y disponemos encima de nuestra tarta, previamente desmoldada.

Dieta-emocion1

Y a disfrutar sin complejos por los nutrientes y las emociones.

Si necesitas ayuda o tienes algún comentario, puedes contactarme haciendo click aquí.