No nacemos como mujer, sino que nos convertimos en una. Simone de Beauvoir.

Hablar de las mujeres siendo mujer es muy fácil y complejo a la vez, pero no se trata de que seamos un género sino que somos personas con derechos y responsabilidades como cualquier ser humano, también es verdad que en tiempo pasado tuvimos que luchar para ser escuchadas y para obtener el derecho a votar y que escuchen nuestra opinión, hoy en día toda esa lucha ha dado sus frutos, estamos en donde queremos, trabajamos donde queremos. Las mujeres eran, somos y seremos iconos para varias generaciones, desde mi humilde opinión tenemos muchas cosas aún por decir y mucha historia que escribir para seguir inspirando a las generaciones venideras y espero poder inspirar a algunas con mi historia.

Me pinto a mí misma porque soy a quien mejor conozco. Frida Kahlo.

Las mujeres somos fuertes, atrevidas, sensibles, luchadoras, por lo cual os tengo que decir que elegí una profesión que me sirviera para poner en práctica todas esas facetas que es la cocina, la cual me ha dado y me sigue dando muchísima satisfacciones; es una profesión y una carrera que durante años ha estado reservada para hombres, hasta que también conseguimos tener nuestro lugar en lo más alto de la gastronomía. Donde no hay lucha no hay fuerza (Oprah Winfrey) esto conlleva mucha responsabilidad, respeto, sensibilidad, creatividad, amor y sobre todo humildad.

Personalmente no creo que nadie puede estar en una cocina durante varias horas si realmente no tienen amor por lo que hace. Yo puedo pasarme horas en mi cocina, enseñando y aprendiendo y, cuando estoy fuera, sólo pienso en cómo mejorar día tras día.

Para ello, todos los que nos dedicamos a esta profesión siempre nos acordamos de nuestras abuelas, madres, madrinas, tías, etc., y por qué no decir que, a algunas nos han inspirado nuestros padres también, dándonos ganas de soñar y alas para volar; cada uno de nosotros tenemos inspiración en nuestra casa: en mi casa todos cocinamos, algunos para sobrevivir y otros profesionalmente. En cualquier caso, quien no tiene en mente a sus abuelas o a su madre en la cocina y nosotros “incordiando” detrás por querer ayudar, jeje, o quién no recuerda las reuniones familiares de los domingo y las abuelas y las madres en la cocina riendo y con la tertulia que se montaban ellas solas: grandes historias que contaban grandes mujeres, y unos platos humildes pero complejos que nos llenan de emoción al recordarlos.

Yo como siempre, traigo una receta que seguro a muchos os trae muchos recuerdos.

Magdalenas_

Ingredientes:

Huevo entero (4 ud) 200 g

Azúcar 190g

Aceite de oliva virgen 200 g

Harina de trigo 185g

Levadura Royal 10 g

Ralladura de limón 1 ud

Preparación:

1- Precalentar el horno a 180°C. Batir los huevos enteros, añadir el azúcar poco a poco, bajar la intensidad de la batidora a velocidad media, añadir el aceite en forma de hilo, una vez emulsionada dejar de batir, añadir la harina tamizando en forma de lluvia y con la ayuda de una varilla ir incorporando.

2- Una vez obtenida una mezcla homogénea colocar en una manga pastelera, preparar unos moldes de magdalenas, si son bandejas de metal o silicona apta para magdalenas colocar sólo un papelito para magdalena y en caso contrario colocar doble papel para equilibrar.

3- Preparados los moldes, “escudillar” (vaciar en escudillas) la masa cubriendo 3⁄4 partes del molde, hornear a 180ºC, 12 min aprox. pinchar con un palillo de madera para comprobar la cocción.