Fin de año es una ocasión particularmente importante para reflexionar y, en mi rol de nómada, siempre estoy filosofando respecto a la vida de quienes hemos abandonado nuestros países de origen, por lo que no podía dejar pasar esta ocasión. 

Propósitos de año nuevo

Los propósitos de año nuevo son la guinda que culmina el pastel de fin de año. Es una costumbre que tenemos los occidentales, y los hacemos como para resarcirnos de aquellas cosas que no logramos en el año anterior, así como para emprender los nuevos objetivos que nos trazamos. 

Es una buena costumbre, y hacer el esfuerzo por cumplir esos propósitos también es un excelente ejercicio de voluntad. Pero… ya les he comentado, mis queridos nómadas con raíces y demás lectores afectos a mis artículos, que esos esfuerzos no llegan, generalmente, más allá del mes de marzo.

Entonces, indistintamente de que continuemos en la práctica de dichos propósitos, creo que deberíamos hacer unas reflexiones previas, y que nuestros propósitos de año se fortalezcan con ellas. 

Antes de año nuevo

Antes de año nuevo, y sin tomar en cuenta el tiempo que hace que hayamos emigrado, todos nosotros afrontamos cada año un reto más: quien recién llega tiene el objetivo de establecerse y comenzar a sembrar raíces, quien lleva algún tiempo debe luchar para que salgan las primeras hojas de un nuevo árbol, y quien ya está establecido, tiene por delante la tarea de hacer que el injerto de sus raíces con el abono de la nueva cultura llegue a florecer.

Entonces, ahora que ya hemos superado este año, es el momento de hacer un viaje de doce meses, detenernos en cada puerto donde hayamos pescado un objetivo, ir tejiendo con ellos una red y en ella colocar nuestros peces de colores: agradecimiento, auto reconocimiento, satisfacción y planificación.

La red

La red nos acompaña desde que existimos: cuando comenzamos a caminar tuvimos la red de nuestros padres, y cuando quisimos aprender teníamos una red de profesores, o en nuestros mejores y peores momentos hemos contado con una red de amigos. Así como todas esas redes nos han brindado apoyo y nos han impulsado, así mismo funcionará nuestra red de fin de año, la cual construiremos así:

El cordel

El cordel resistente y flexible de esa red será nuestro agradecimiento. Debemos agradecer por cada momento de este año que culmina, pues nos brindó lecciones, experiencia y logros. Quien agradece tiene las manos abiertas para recibir más y la sabiduría para construir. 

Los nudos

Haremos nudos con el auto reconocimiento que nos dice que somos capaces. Reconocernos a nosotros mismos es tarea fundamental para emprender nuevos retos. 

Con esos nudos fortaleceremos la red y crearemos un espacio para mantener nuestros logros a buen resguardo, y que la satisfacción que nos ofrecen sea simiente de nuevos objetivos.

La pesca

La pesca será el objetivo de la red, pues ella nos impulsará para planificar un futuro mejor con muy buenas bases. Será entonces cuando estemos listos para plantearnos nuestros propósitos de año nuevo con la fortaleza necesaria que los haga perdurar a lo largo del nuevo año.

Nuestro fin de año

Deseo que nuestro fin de año, queridos nómadas, sea satisfactorio y que todos podamos construir una buena red para emprender el año nuevo. Particularmente, tengo una red especial construida con los hilos de los lectores que han compartido mis sentires mediante los artículos de este año: ¡vaya para ustedes mi agradecimiento y mis mejores deseos para el año nuevo! Este fin de año, valientes nómadas del mundo, demos gracias y sigamos adelante un año más.