De acuerdo a los profesionales de la psiquiatría y la psicología, la reinvención es un proceso que muchos seres humanos deben enfrentar en algún momento de su vida debido a múltiples razones. Un divorcio, la muerte de un cónyuge o del único hijo, la pérdida del puesto de trabajo o la culminación de la vida profesional por llegar a la edad de retiro, se cuentan entre las causas tradicionalmente más frecuentes. Nómadas y migrantes alrededor del mundo hay que reinventarse

Nuevas categorías de Reinvención

 Sin embargo, en los últimos años se han agregado otras razones que han ido cobrando gradualmente más relevancia: el cambio en los esquemas de trabajo (el paso de una era analógica a una era digital / virtual), el aumento de las expectativas de vida en muchos países (aumentando el tiempo de vida en calidad de jubilados y ocasionado la necesidad de trabajar bajo esquemas y oficios muy diferentes a los realizados en la vida laboral cotidiana apenas culminada) y …… las cada vez más voluminosas masas humanas nómadas, migrantes alrededor de todo el mundo! Esta última categoría incluye las clases humanas más heterogéneas en términos generacionales, culturales, étnicos, idiomáticos, religiosos, y académicos.

La reinvención en el siglo XXI

En los últimos veinte años se ha acentuado el dramático y desgarrador caso de los desplazados. Miles y miles de seres humanos forzados a abandonar sus países de origen en un acto de mera supervivencia, utilizando los medios de transporte más insólitos incluso a riesgo de su propia vida. De hecho, las cifras mortales ocurridas durante estas movilizaciones son escalofriantes y van en aumento, constituyendo uno de los dramas humanos más cruentos en lo que llevamos vivido en el siglo XXI. Esta experiencia deja una huella imborrable en cada uno de estos desplazados. Desde las duras y hostiles razones reinantes en sus países y que los impulsaron a salir con el mínimo de sus pertenencias (o habiendo renunciado a las mismas para poder sufragar los gastos de un largo, muchas veces incierto y hasta mortal viaje), hasta las vicisitudes de toda naturaleza durante la travesía, estos luchadores le demuestran al mundo que están resueltos a superar cualquier obstáculo con tal de alcanzar (a veces simplemente sobrevivir a la situación que vivían en sus lugares de procedencia) lo que a muchos les da por llamar su “tierra prometida”. 

Los mayores migrantes de este siglo y sus características

Después de Siria (cuyos desplazados han salido de ese país por la guerra civil que dicho país sufre desde 2011), Venezuela es el país con mayor número de desplazados en los tiempos modernos en todo el mundo. Tristemente ocupa el primer lugar en la historia reciente del hemisferio occidental pues la cantidad de desplazados (a la fecha se estima que supere los 4 millones de personas) ha ocurrido en un lapso de apenas 3 años, sin deberse a una situación bélica (inédito precedente). Llegados a este punto, asumo que buena parte de los posibles lectores de este texto hayan desistido de continuar su lectura por resultarles quizá muy conmovedor y/o desesperanzador. Permítanme llamar la atención a los pocos que decidieron continuar sobre un aspecto de vital relevancia que me ha impactado hondamente acerca de la migración venezolana. Habida cuenta de todo lo que rodea y caracteriza el proceso migratorio descrito en el párrafo precedente, resulta admirable evidenciar la capacidad de lucha y perseverancia de la mayoría de los migrantes venezolanos. Asimismo, destaca su disposición a comenzar de cero al arribar a su “tierra prometida” (sea Colombia, Perú, Chile, Argentina, EEUU, España) desempeñando toda clase de trabajos u oficios, en la mayoría de los casos reinventándose.

La reinvención del migrante venezolano

Se ha vuelto ya muy común escuchar toda suerte de anécdotas que dan cuenta de profesionales universitarios, técnicos superiores, artistas de todas las artes, en fin, toda la gama imaginable de profesionales venezolanos desempeñando hoy día labores muy diferentes a aquellas para las cuales se formaron académicamente y luego ejercieron en Venezuela por años. En este punto debo destacar (con inmensa admiración de mi parte) como estos ejércitos de reinventados nacionales no solo han sobrevivido a las riesgosas travesías que los llevaron a nuevos territorios, sino el éxito obtenido en sus nuevos proyectos personales. Y por éxito me refiero a la consecución de metas que en otra situación y contexto podrían parecer insignificantes o modestas: conseguir honestamente el pan diario, el dinero para cubrir (aunque quizá en la mayoría de los casos de manera exigua) las necesidades de vida más básicas y, admirablemente, destinar una fracción de lo duramente ganado para enviar remesas a sus familiares en Venezuela. Todo esto ha sido posible gracias a la capacidad de lucha, la ya demostrada resiliencia y, no menos significativa, la disposición a reinventarse en un medio ambiente nuevo y ajeno, en condiciones de desigualdad, pero enfrentando exitosamente el reto de salir delante de manera honesta y decente. La historia que ya se está escribiendo de estos luchadores (podríamos calificarlos de héroes anónimos al igual que el soldado desconocido de las guerras) documentará para el mundo el hecho que he querido resaltar en esta oportunidad, de entre muchos que caracterizan el perfil de la mayoría de los migrantes venezolanos: la capacidad de asumir exitosamente el proceso (reto) de ¡reinventarse en condiciones más duras que aquellas que tradicionalmente han caracterizado la reinvención en la mayoría de los seres humanos!