FILOSOFANDO_

Siguiendo el hilo de mi filosofar de la semana anterior, ocupándome del tema político de Venezuela, sé que nuestros lectores se han preocupado por el hecho de no haber recibido un respaldo claro y definitivo a la posición de Juan Guaidó por parte de la Comunidad Europea (incluida España).

La pregunta inicial sería ¿por qué pedirle a Nicolás Maduro convocar elecciones? En primer lugar, en el manejo de la estrategia política, no se debe dar pistas al adversario en relación a nuestras intenciones, por lo cual la Unión Europea le trata como si efectivamente le reconociera capacidad y legitimidad para convocarlas. Pero en realidad va mucho más allá, pues juega de antemano con los criterios de fortalezas y debilidades, entendiendo que, luego de las masivas manifestaciones de la ciudadanía venezolana del 23 de enero, sumadas a las, aún más multitudinarias de este sábado 2 de febrero, la trampa electoral que el CNE (adepto al régimen) pudiera gestar sería demasiado evidente como para ser aceptada por la comunidad internacional, dado además que, dichas elecciones, por petición internacional, tendrían que ser realizadas bajo una auditoría al software electoral y a la transmisión de datos por parte de una comisión internacional.

Por otra parte, cabría preguntar ¿qué planes tiene la Comunidad Europea a partir de su solicitud a Maduro? Pues hay ciertas informaciones que no podemos pasar por alto: la mayoría de los Estados miembros de la Unión Europea son también miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), que es una alianza militar intergubernamental y constituye un sistema de defensa colectiva. Por lo anterior, no es de dudar que se haya trazado un plan en conjunto y que ese sea el motivo del plazo de ocho (8) días que le dan a Maduro para convocar las elecciones, pues sería un período utilizado para organizar una posible ayuda humanitaria y/o militar a Venezuela. Y no es coincidencia que, mientras escribo este artículo, sale la noticia de una rueda de prensa de John Bolton, asesor del presidente Trump, y que en ella dejase ver, con intención o no, un block de notas donde claramente se lee: Estados Unidos enviará 5.000 soldados a Colombia. ¿Y que tiene que ver Colombia con eso? Recordemos que Colombia se hizo miembro global de la OTAN el 31 de mayo de 2018. Y tal y como reza el Artículo 5 de la OTAN: “Las Partes acuerdan que un ataque armado contra una o más de ellas, que tenga lugar en Europa o en América del Norte, será considerado como un ataque dirigido contra todas ellas, y en consecuencia, acuerdan que si tal ataque se produce, cada una de ellas, en ejercicio del derecho de legítima defensa individual o colectiva reconocido por el artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas, ayudará a la Parte o Partes atacadas, adoptando seguidamente, de forma individual y de acuerdo con las otras Partes, las medidas que juzgue necesarias, incluso el empleo de la fuerza armada, para restablecer la seguridad en la zona del Atlántico Norte.” (1) No se menciona a Colombia porque no formaba parte inicial del Tratado, pero al ser Miembro Global, se extiende hasta su territorio la zona del Atlántico Norte. Por lo cual se intuye que, dado el caso que Nicolás Maduro no cediera en una negociación para su salida de Venezuela y echara mano de las Fuerza Armadas Nacionales en contra de la población, las acciones de la OTAN serían inmediatas… ¡más evidente es imposible!

Y ante el escenario anterior, contando con que Maduro está respaldado con buena asesoría por parte de sus aliados cubanos, rusos y chinos, me atrevo a apostar porque, finalmente, aceptará una negociación que le brinde un corredor de seguridad para salir del país (como de hecho se sabe que ya están saliendo los personeros del G2 cubano)

Creo que esta reflexión dejará clara la postura de la Comunidad Europea y así, también para nuestros nómadas con raíces. Además, pretendiendo darle sustento y positividad sobre el futuro inmediato de Venezuela, en la medida que se comprenda que la presente situación no es para nada casual, sino por el contrario, proviene de toda una calculada estrategia para lograr la libertad de Venezuela del régimen madurista y hacia la restitución de la normalidad de la vida social y política para nuestro país.

(1) Tratado del Atlántico Norte.