FILOSOFANDO_ Resurgimiento.

Ha coincidido que en este abril celebráramos la resurrección de Jesús, y yo como siempre filosofando, y con visión futurista hacia mayo, me metí en un soliloquio de las coincidencias.

Pareciera premonitoria esa resurrección… debemos abrir los ojos para ser testigos de cuántas cosas a nuestro rededor resurgen en estos días. Porque son las flores y mucho más, es el verdor, las oportunidades y hasta las personas.

La madre tierra renace brindándonos todo el esplendor de la primavera, pero además contagia y se manifiesta en el vientre de cada madre que no sólo ha parido hijos, sino que, como la tierra, resurge en el amor que siente por ellos.

Y hablando de la madre tierra, echemos un vistazo a nuestra tierra madre, que no es lo mismo. ¿Quién no cree en el renacimiento de nuestra tierra madre? Los hechos son evidentes, hasta ha renacido el liderazgo que creíamos perdido, y ella está en su proceso de recuperación… ¡Y va a renacer! Pero, además, hablando de esas madres, resulta que también la Madre Patria está a punto de renacer tras un nuevo acto de elecciones y todos esperamos un renacer de bienestar para la sociedad.

¿Y el ser humano? ¿qué pasa con el ser humano? Parece mentira que sea, desde mi punto de vista, el elemento más difícil y contradictorio. No puedo dejar de recordar a Hobbes cuando sentenciaba: “el hombre lobo del hombre”; y así es, tal cual. El hombre que explota a otro hombre, el que roba los recursos de otro, el que viola y mata a otro ser humano, el que habla de la madre tierra y la invade y destruye con sus adelantos y descubrimientos, el intolerante ante las ideas y las formas de otros seres humanos…

El peor de todos es el ser humano que atenta contra sí mismo, el que, por convencionalismos sociales, cae en el vicio (sea cual fuere ese vicio) y lo hace parte de su vida, y se hace dependiente e inconsciente, destruyendo todo lo que en él vale.

Mas no todo está perdido, hace falta tocar fondo para resurgir, y creo que es el sistema que tiene el ser humano, aunque las consecuencias que circunden su actitud sean nefastas, finalmente será capaz de luchar contra ese demonio interior, aunque sea a base de angustias y llanto, para finalmente demostrar que él también es capaz de renacer y rehacer.

Y hablando del ser humano, más allá de mis reflexiones, en este lugar de encuentro de quienes escribimos y quienes nos leen, cómo no mencionar el renacer de los migrantes, sí, todos nosotros que somos nómadas y estamos renaciendo como cuando en la escuela hacíamos un germinador ¿recuerdan? pues somos la «caraotica» (1) que salió de la cocina, se instaló en una tierra (o papel y algodón) y ahora están brotando sus raíces las cuales quedarán sembradas.

El resurgimiento es parte de la primavera que se cuela en la esencia de todo y de todos.  

(1).  Planta papilionácea hortícola de tallos volubles, hojas trifoliadas, flores blancas y legumbres largas y aplastadas con varias semillas. Sinónimos: judía, alubia.